Somos Ocampo Racing, un taller mecánico de Monte Grande. Vemos motores fundidos todas las semanas por el mismo motivo: la información existía, la salida OBD2 del auto la estaba diciendo, pero nadie la miró a tiempo.
Un lunes cualquiera llegó al taller un auto que había recalentado en la ruta. junta de tapa de cilindra soplada, casi dos millones de pesos de gasto. El tablero nunca marcó nada: los autos modernos ya no traen reloj de temperatura de verdad, traen una luz roja que se enciende cuando ya es tarde.
Ese fue el momento. Buscamos algo pensado para esto, pero solo encontramos aparatos que llegaban en una caja marrón desde el otro lado del mundo, sin nadie atrás. Ni instalación, ni garantía real, ni la certeza de que el mecánico que los eligió los usaría en su propio auto.
Nos pareció injusto. Así nació ARGOS.
El nombre viene del gigante de la mitología griega: cien ojos, el guardián que todo lo veía y nunca dormía. Eso es lo que hace un buen monitor de auto: mira lo que pasa adentro del motor mientras vos manejás, y te avisa antes de que sea tarde.
Nuestra regla es simple: solo entra a esta tienda lo que probamos primero en el taller y pondríamos en nuestro propio auto. Si te lo vendemos, es porque lo usamos nosotros. Y si estás en la zona, no te lo mandamos en una caja: pasás por Valette 805, Monte Grande, lo enchufamos, lo calibramos y te vas manejando con información que hoy la mayoría de los autos te esconde.
Somos mecánicos. Vendemos tranquilidad.